En más de veinte años trabajando con empresas de todos los tamaños en Bolivia, he visto los mismos errores repetirse una y otra vez. No porque las personas sean descuidadas, sino porque el merchandising es una industria que desde afuera parece simple — y desde adentro tiene más variables de las que nadie imagina.
Estos son los cinco errores más frecuentes, y cómo evitarlos.
1. Pedir demasiado tarde
El error más común, sin dudas. El evento está en tres semanas, el presupuesto acaba de aprobarse, y el pedido recién llega. Un proyecto de merchandising de calidad — con importación, personalización y control de calidad — necesita entre cuatro y seis semanas mínimo. Cuando los tiempos se comprimen, las opciones se reducen y la calidad se resiente.
La solución: planificar el merchandising al mismo tiempo que se planifica el evento o la campaña, no después.
2. Elegir el proveedor solo por precio
El precio más bajo pocas veces es el negocio más inteligente. Un producto que llega tarde, con colores incorrectos o en cantidad incompleta no solo genera pérdidas económicas — genera un problema interno para quien tomó la decisión. En B2B, quien encarga el pedido responde ante su equipo y su gerencia.
"El costo real de un proveedor no es su precio de lista. Es su precio más el costo de todo lo que puede salir mal."
3. No definir bien el objetivo del producto
¿El regalo es para fidelizar a un cliente premium? ¿Para motivar al equipo interno? ¿Para dar visibilidad de marca en un evento masivo? Cada objetivo requiere un tipo de producto, un nivel de calidad y un presupuesto diferente. Sin esa claridad inicial, el proveedor no puede hacer su mejor trabajo.
4. Aprobar sin ver el proof
El proof de preproducción existe por una razón: lo que se ve en pantalla no siempre es lo que sale impreso. Los colores varían, las proporciones cambian, los materiales se comportan diferente. Aprobar un pedido sin revisar el proof es asumir un riesgo innecesario.
En Ideas Stock, ningún proyecto entra a producción sin un proof aprobado por escrito. Es una política que a veces genera una conversación de más, pero que ha evitado cientos de problemas.
5. No considerar el packaging
Un buen producto en un empaque genérico pierde más de la mitad de su impacto. El packaging es parte del regalo — es lo primero que el receptor ve y toca. Invertir en el producto y descuidar la presentación es como preparar una cena excelente y servirla en un plato de plástico.
Evitar estos cinco errores no garantiza un proyecto perfecto, pero sí garantiza uno que no falle por razones evitables. Y en esta industria, eso marca toda la diferencia.